LA CREACION DEL UNIVERSO DE LA NADA
La
teoría del big bang, según el modelo normal, asume que todas las partes del
universo empezaron a expandirse simultáneamente. Pero, ¿cómo todas las
distintas partes del universo pudieron sincronizar el comienzo de su expansión?
¿Quién dio la orden?
Andre
Linde. Profesor de Cosmología
El
concepto de "creación del universo" es algo que ignoraban los
astrónomos de hace un siglo. La razón de ello era la aceptación generalizada de
la idea de que el universo existió siempre. Los científicos de entonces, al
examinarlo, suponían que se trataba de un conglomerado de materia e imaginaban
que nunca tuvo un comienzo. Para ellos, nunca existió el momento de la
"creación", es decir, un momento en que el universo y todas las cosas
pasaron a existir.
Esta
idea de la "existencia eterna" se acomoda a los conceptos europeos
que surgieron de la filosofía materialista presentada en el mundo de la Grecia
antigua y que sostiene que la materia es lo único que existió, existe y
existirá siempre en el universo. Dicha filosofía sobrevivió bajo distintas
formas durante la época de los romanos, aunque el materialismo declinó al final
del imperio y de la Edad Media como resultado de la influencia de la Iglesia
Católica y la filosofía cristiana. Pero después del Renacimiento el materialismo
empezó a ganar amplia aceptación entre los eruditos y científicos europeos,
debido en gran medida a la devoción de los mismos a la filosofía de la Grecia
antigua.
Fue
Emmanuel Kant quien, durante el Iluminismo europeo, reafirmó y defendió el
materialismo. Kant declaró que el universo existió siempre y que ese era el
único criterio posible, independientemente de los cuestionamientos que surjan.
Los seguidores de Kant continuaron defendiendo la idea de un universo infinito
así como el materialismo.
A comienzos
del siglo XIX se aceptaba ampliamente que el universo no tuvo un inicio, es
decir, que no fue creado. Y dichos conceptos pasaron al siglo XX a través de
las obras del materialismo dialéctico, como las de Federico Engels y Carlos
Marx.
Esa
idea de un universo infinito se acoplaba muy bien con el ateísmo. No es difícil
comprender porqué. Sostener que el universo tuvo un inicio podía implicar que
fue creado, lo cual, por supuesto, requería de un creador, es decir, Dios.
Resultaba más conveniente y más seguro evitar esa cuestión por medio de
presentar la idea de que "el universo tiene una existencia eterna",
aunque no hubiese el más leve fundamento científico para sostener tal
suposición. Georges Politzer, quien abrazó y defendió esa idea en los libros
que publicó a principios del siglo XX, fue un ardiente paladín tanto del
marxismo como del materialismo.
Confiando
en la validez del modelo de "universo infinito", se opuso a la idea
de la creación en el libro "Principios Fundamentales de Filosofía":
"El universo no se trata de un objeto creado. De ser así, habría sido
creado de manera instantánea por Dios, quien le hubiera dado existencia de la
nada. Admitir la creación significa admitir, en primer lugar, que hubo un
momento en que el universo no existía y que salió de la nada. Eso es algo que
la ciencia no puede consentir".3
Politzer
suponía que la ciencia aportaba a la defensa de su idea del universo infinito.
En realidad, la ciencia iba a demostrar que el universo tuvo un comienzo. Y
como lo dijo el mismo Politzer, si hay una creación tiene que haber también un
creador.
La Expansión Del Universo Y El Descubrimiento Del Big Bang
El
decenio de 1920 fue importante en el desarrollo de la astronomía moderna. En 1922,
el físico ruso Alexander Friedmann hizo cálculos que evidenciaban que la
estructura del universo no era estática e incluso que un impulso diminuto podía
ser suficiente para provocar la expansión o contracción de toda la estructura
según la Teoría de la Relatividad de Einstein. George Lemaitre, astrónomo
belga, fue el primero en reconocer lo que significaba el trabajo de Friedmann.
Y basándose en los cálculos de éste, declaró que el universo tuvo un comienzo y
se expandió como resultado de algo que lo había disparado, impulsado. También
dijo que la proporción de radiación podía ser usada como una medida de
"eso" que lo había impulsado (a expandirse).
Las
meditaciones de ambos estudiosos no atrajeron mayormente la atención y
probablemente habrían sido ignoradas, de no ser por las evidencias que
sacudieron el mundo científico en 1929. Ese año, el astrónomo norteamericano
Edwin Hubble, que trabajaba en el observatorio Monte Wilson en California, hizo
uno de los descubrimientos más importantes en la historia de la astronomía. Al
observar una serie de estrellas a través de su gran telescopio, descubrió que
la luz de los mismos estaba corrida hacia el rojo al final del espectro
visible, y que, de manera concluyente, esa corrida estaba relacionada
directamente con la distancia existente entre las estrellas y la Tierra. Este
descubrimiento sacudió el fundamento del modelo de universo sostenido hasta ese
momento.
Según
las normas reconocidas de la física, los espectros de destellos de luz de
objetos que viajan hacia el punto de observación tienden hacia el violeta,
mientras que los destellos de luz de cuerpos que se alejan del punto de
observación tienden hacia el rojo. (Comparando con el silbato del tren, la
señal acústica va perdiendo intensidad cuando la máquina se aleja del
observador, y se hace más potente cuando se acerca al observador). La
observación de Hubble mostraba que, según dicha ley, los cuerpos celestes se
alejaban de nosotros, de la Tierra. Poco después el científico hizo otro
descubrimiento. Las estrellas no estaban alejándose sólo de la Tierra sino que
también se alejaban una de otra. La única conclusión que se podía extraer de un
universo en donde todo se alejaba de todo, era que estaba en una
"expansión" constante.
Hubble
había encontrado evidencias, por medio de la observación, de algo que George
Lemaitre había "profetizado" y que otra de las más grandes mentes de
nuestra época había reconocido unos 15 años antes. En 1915 Alberto Einstein
había llegado a la conclusión de que el universo no podía ser estático en
función de los cálculos basados en su teoría de la relatividad recientemente
enunciada (con lo que se anticipaba a las conclusiones de Friedmann y
Lemaitre). Conmocionado por su hallazgo, Einstein agregó una "constante
cosmológica" a la ecuación con el objeto de que "la conclusión
resulte correcta", porque los astrónomos afirmaban que el universo era
estático y no había ninguna manera de hacer que sus ecuaciones sean compatibles
con ese modelo. Años después Einstein iba a admitir como el más grande error de
su carrera dicha constante cosmológicah.
El
descubrimiento de Hubble de que el universo se estaba expandiendo condujo a la
aparición de otro modelo que no necesitaba ningún otro agregado para que la
ecuación resulte correcta. Si el universo se estaba agrandando en tanto el
tiempo avanzaba, el ir para atrás en el tiempo significaría que se achicaba. Y
si se iba suficientemente para atrás, todas las cosas se contraerían y
convergirían en un solo punto. La conclusión que se derivaba de este modelo era
que, en algún momento, toda la materia del universo estuvo compactada en un
solo punto-masa con "volumen cero" debido a su enorme fuerza de
gravedad. Nuestro universo pasó a existir como resultado de la explosión de
este punto de masa superconcentrada que tenía volumen cero. Esa explosión pasó
a ser llamada "el Big Bang", y su existencia fue reconocida
repetidamente por las evidencias observadas.
El Big Bang indicaba otra verdad. Decir que algo tiene volumen cero es
equivalente a decir que es igual a "nada". Todo el universo fue
creado de "la nada". Y además, este universo tuvo un inicio,
contrariando la visión materialista que sostenía que "había existido
eternamente".
La
Hipótesis De La "Condición Invariable Del Proceso Físico" Llamada
Teoría Del Estado Estacionario.
La
teoría del Big Bang ganó rápidamente una amplia aceptación en el mundo
científico, debido a las claras evidencias para ello.
Con todo, los astrónomos que favorecían el materialismo y adherían a la idea de
un universo infinito, exigieron oponerse al Big Bang en su lucha por respaldar
un eje fundamental de su ideología. La razón de ello fue aclarada por el
astrónomo inglés Arthur Eddington, quien dijo: "Filosóficamente, la idea
de un comienzo abrupto del actual orden de la Naturaleza, resulta incompatible
con mi forma de pensar"4.
Otro
astrónomo que se opuso a la teoría del Big Bang fue Fred Hoyle. A mediado del
siglo XX se presentó con un nuevo modelo llamado "teoría del estado
estacionario", el cual resultaba una prolongación de la idea de universo
infinito del siglo XIX. Mientras aceptaba la evidencia incontrovertible de que
el universo se estaba expandiendo, propuso que era infinito tanto en dimensión
como en tiempo. Según este modelo, como el universo se expandía
permanentemente, pasaba a existir materia nueva por sí sola en la cantidad
correcta para mantener la "teoría del estado estacionario" en el
universo. Con el solo visible objeto de apoyar el dogma de que "la materia
existió siempre en un tiempo infinito", lo cual es la base de la filosofía
materialista, esta teoría discrepa totalmente con la del Big Bang que defiende
que el universo tuvo un comienzo. Los sostenedores de la teoría del estado
estacionario de Hoyle permanecieron oponiéndose con firmeza al Big Bang durante
años. De todos modos, la ciencia operaba en contra de ellos.
El Triunfo Del Big Bang
En
1948, George Gamow llevó los cálculos de George Lemaitre varios pasos más
adelante y se presentó con una nueva idea respecto al Big Bang. Si el universo
se formó por medio de una explosión repentina, tremenda, debería haber quedado
una definida cantidad de radiación de la misma. Esa radiación debería ser
detectable y, por otra parte, ser uniforme en toda la extensión del universo.
En los
dos decenios siguientes se iban a comprobar las conjeturas de Gamow. En 1965
dos investigadores llamados Arno Penzias y Robert Wilson, se toparon con una
forma de radiación inadvertida hasta ese momento. Llamada "radiación
cósmica de fondo", era improbable que proviniese de algún punto en particular
del universo porque era extraordinariamente uniforme. No estaba localizada ni
tenía una fuente definida. Por el contrario, se distribuía de manera pareja por
todos lados. Rápidamente se comprobó que esa radiación era la proveniente del
Big Bang, que sigue presente aún desde el primer momento de la gran explosión.
Gamow había determinado muy exactamente la frecuencia de la radiación prevista
por los científicos. Penzias y Wilson recibieron el Premio Nobel por su
descubrimiento.
En
1989, George Smoot y su equipo de la NASA enviaron un satélite al espacio,
llamado COBE (Explorador Cósmico Ambiental). En sólo ocho minutos los sensibles
instrumentos de abordo detectaron y confirmaron los niveles de radiación
informados por Penzias y Wilson. Los resultados demostraron de manera
concluyente la existencia cercana y densa de ese producto de la explosión que
dio origen al universo. La mayoría de los científicos reconocieron que el COBE
había captado exitosamente los remanentes del Big Bang.
Iban a presentarse más evidencias del
Big Bang. Una de ellas
tenía que ver con la cantidad relativa de hidrógeno y helio en el universo. Las
observaciones indicaban que la mezcla de ambos elementos en el universo estaban
de acuerdo con los cálculos teóricos de lo que había quedado después del Big
Bang. Esto fue otro golpe al corazón de la teoría del estado estacionario,
porque si el universo hubiese existido siempre y nunca hubiese tenido inicio,
todo el hidrógeno debería haberse convertido en helio.
Frente
a esas evidencias el Big Bang ganó la aprobación casi completa del mundo
científico. En un artículo de Scientific American de octubre de 1994 se
advierte que el modelo del Big Bang era el único que podía responder a la
constante expansión del universo y a otros resultados de los exámenes
realizados.
Dennis
Sciama, quien defendía junto a Fred Hoyle la teoría del estado estacionario,
describe sus dificultades frente a las evidencias del
Big Bang. Dice que si bien se había posicionado junto a Hoyle, dada la
acumulación de evidencias, tenía que admitir que la cuestión quedaba superada y
que la teoría del estado estacionario tenía que ser descartada5.
¿Quién Creó El Universo De La Nada?
Con
este triunfo del Big Bang, la tesis de un "universo infinito", que
forma la base del dogma materialista, fue lanzada al basurero de la historia.
Pero ello planteó también a los materialistas preguntas molestas: ¿Qué existía
antes del Big Bang? ¿Qué fuerza pudo haber causado la gran explosión que
resultó en un universo que no existía antes?
Materialistas
como Arthur Eddington reconocieron que las respuestas a esas preguntas podían
apuntar a la existencia de un creador supremo, lo que no les gustaría. El
filósofo ateo Anthony Flew comentó al respecto: "La confesión,
notoriamente, es buena para el alma. Por lo tanto, empiezo por confesar que el
ateísmo Stratoniciano tiene que encontrarse turbado por el consenso cosmológico
contemporáneo. Parece que los cosmólogos están suministrando la prueba
científica de lo que Santo Tomás no pudo probar filosóficamente. Es decir, que
el universo tuvo un inicio. En tanto que se pueda pensar como consuelo que el
universo existe no sólo sin final sino también sin comienzo, es fácil
argumentar que su existencia bruta (ilimitada) y todo lo encontrado como rasgos
más fundamentales, debería aceptarse como la explicación última. Aunque creo
que esto que digo es correcto, no resulta fácil ni consolador mantener esa
posición frente a los argumentos del Big Bang"6.
Muchos
científicos no condicionados al ateísmo, aceptan y consideran favorablemente la
existencia de un creador con un poder infinito. Por ejemplo, el astrofísico
norteamericano Hugh Ross propone un Creador del universo, Quien está más allá
de todas las dimensiones físicas: "Por definición, el tiempo es esa
dimensión en la que tienen lugar los fenómenos de causa-efecto. Si
no existe ningún tiempo no hay ninguna causa ni hay ningún efecto. Si el inicio del tiempo es concurrente
con el inicio del universo, como lo expresa el teorema espacial, entonces el
autor del universo debe ser alguna entidad que opera en una dimensión temporal
independiente y preexistente a la dimensión temporal del cosmos…. Ello nos dice
que el Creador es trascendente y opera más allá de los límites de las
dimensiones del universo. Nos dice que Dios no es el universo en sí y que Dios
no queda contenido dentro del universo"7.
Objeciones A La Creación Y Porqué Son Defectuosas.
Es
claramente obvio que el Big Bang significa la creación del universo de la nada,
lo que resulta, seguramente, evidencia de una creación intencionada. Respecto a
esto, algunos astrónomos y físicos materialistas han intentado presentar
explicaciones alternativas para oponerse a dicha realidad. Ya hablamos de la
teoría del estado estacionario, señalándose que quienes se sentían incómodos
con la idea de "creación a partir de la nada" persistieron en ella,
en un intento por apuntalar su filosofía, a pesar de todas las evidencias en
contrario.
Los
materialistas que aceptaban la teoría del Big Bang también presentaron una
serie de modelos para exorcizarla de la idea de creación. Uno de ellos es el
llamado modelo de universo "oscilante"; otro es el modelo cuántico de
universo. Examinemos estas teorías y veremos porqué son inválidas.
El modelo
de universo oscilante fue presentado por los astrónomos que no aceptaban la
idea de que el Big Bang fuese el inicio del universo. En este modelo se supone
que la actual expansión del universo eventualmente revierte en algún punto y
comienza a contraerse. Esta contracción haría que todo se junte en un solo
punto que volvería a explotar, iniciándose un nuevo ciclo de expansión. Según
esos astrónomos, dicho proceso se repite de manera infinita en el tiempo. Este
modelo sostiene también que el universo ya ha experimentado esa transformación
infinito número de veces y que continuará siendo así para siempre. En otras
palabras, según esta gente, el universo existe eternamente pero se expande y se
contrae en distintos intervalos con una gran explosión como separación de cada
ciclo. El universo en el que vivimos ahora es precisamente uno de esos estadios
cíclicos.
No se
trata sino de un endeble intento por acomodar el hecho del Big Bang a los
criterios de un universo infinito. El escenario propuesto no es apoyado por el
resultado de las investigaciones científicas de los últimos 15-20 años, que
muestran que es imposible la existencia de un universo "oscilante"
como el mencionado. Por otra parte, las leyes de la física no proveen ninguna razón
de porqué un universo que se contrae debería explotar nuevamente después de
juntarse en un solo punto: en todo caso, debería permanecer como está. Tampoco
dan una razón de porqué un universo que se expande debería empezar a contraerse8.
Incluso
si admitimos que hay algún mecanismo por medio del cual ese ciclo de
contracción-explosión-expansión tiene lugar, el punto crucial es que no puede
suceder eternamente, como se supone. Cálculos hechos para este modelo muestran
que cada universo transferirá una cantidad de entropía a su sucesor. En otras
palabras, la cantidad de energía útil disponible se hace cada vez menor y cada
vez que el universo se "reinicie" lo hará más lentamente y con un
diámetro mayor. Esto hará que los universos sucesivos sean menores, hasta que,
eventualmente, disminuirá poco a poco hasta la nada. Incluso si pudiese existir
un universo "abierto y cerrado", no podría perdurar eternamente. En
algún punto se hace necesario de que "algo" sea creado de "la
nada"9.
En
resumen, el modelo de universo oscilante es una fantasía deshauciada, cuya
realidad física es imposible.
El
"modelo de universo cuántico" es otro intento de purgar al Big
Bang de sus implicancias creacionistas. Los sostenedores de este modelo se
basan en las observaciones de la física cuántica (subatómica), donde se observa
que las partículas subatómicas aparecen y desaparecen espontáneamente en el
vacío. Interpretando que esta observación indica "que la materia puede
originarse a nivel de cuanto", opinan que "es una propiedad
característica de la materia". Algunos físicos intentan explicar el origen
de la materia a partir de la no existencia, durante la creación del universo,
como una "característica propia de la materia" y la presentan como
parte de las leyes de la naturaleza. En este modelo se interpreta que nuestro
universo es una partícula subatómica en un tamaño más grande.
Sin
embargo, este silogismo está definidamente fuera de discusión y, en todo caso,
no puede explicar cómo pasó a existir el universo. William Lane Craig, autor de
El Big Bang: Teísmo y Ateísmo, explica porqué: "El vacío de la mecánica
cuántica produciendo partículas materiales, está lejos de la idea común de
'vacío' (en el sentido de nada). En todo caso, un vacío cuántico es un mar de
partículas que se forman y disuelven continuamente, que toman prestada la
energía del vacío, para su breve existencia. Esto no es 'nada', por lo que no
es cierto que las partículas de materia pasen a existir de la nada"10.
Así,
en la física cuántica, la materia "no existe si no estaba presente
antes". Lo que sucede es que la energía ambiental se convierte
repentinamente en materia y también repentinamente desaparece para convertirse
en energía nuevamente. En resumen, no se cumple ninguna condición de
"existencia a partir de la nada", como se supone.
En la
física, no menos que en otras ramas de la ciencia, existen científicos ateos
que no vacilan en desfigurar la verdad a través de pasar por alto los puntos y
detalles críticos con tal de sostener la visión materialista y alcanzar sus
objetivos. Para ellos es mucho más importante defender el materialismo y el
ateísmo que revelar las realidades y hechos científicos.
Frente
a esa posición de los hombres de ciencia ateos, la mayoría de los demás
descartan el modelo de universo cuántico. C. J. Isham explica que "ese
modelo no es ampliamente aceptado debido a las dificultades inherentes que
posee". Incluso algunos de los originadores de esa idea, como Brout y
Spindel, la han abandonado12.
Una
versión reciente y muy publicitada del modelo cuántico de universo fue
presentada por el físico Stephen Hawking. En su libro Historia del Tiempo,
Hawking dice que el Big Bang no significa necesariamente la existencia de la
nada. Hawking propuso en vez de "la inexistencia del tiempo" antes
del Big Bang, el concepto de "tiempo imaginario". La esperanza de
Hawking era ignorar la realidad de la "inexistencia" del tiempo antes
del Big Bang por medio de ese tiempo "imaginario".
Como
concepto, "tiempo imaginario" es equivalente a cero o a la no
existencia, como el número imaginario de personas en una sala o el número
imaginario de autos en una ruta. Aquí Hawking juega con las palabras.
Supone que las ecuaciones son correctas cuando se refieren a un tiempo
imaginario, pero en realidad esto no tiene ningún sentido. El matemático Sir
Herbert Dingle se refiere a la posibilidad de fingir como reales en matemáticas
las cosas imaginarias: "En el lenguaje de las matemáticas podemos decir
mentiras como así también verdades, y dentro del campo de las matemáticas no
hay ninguna manera posible de distinguir una de otra. Podemos distinguirlas
solamente por la experiencia o por el razonamiento por fuera de las
matemáticas, aplicado a la posible relación entre la solución matemática y su
correlato físico"13.
Para decirlo resumidamente, una solución
matemática teórica o imaginaria no necesita tener una consecuencia real o
cierta. Usando una propiedad exclusiva de las matemáticas, Hawking produce una
hipótesis que no está relacionada con la realidad. Pero, ¿qué razón podría
tener para ello? Es fácil
encontrar la respuesta a esa pregunta en sus propias palabras. Hawking admite
que prefiere modelos de universo alternativos al Big Bang, porque éste
"sugiere la creación divina", mientras que los otros están
proyectados para oponérsele14.
Lo que
muestra todo esto es que los modelos alternativos al del Big Bang, como el
modelo del estado estacionario, el modelo de universo abierto y cerrado, el
modelo de universo cuántico, surgen de hecho de los prejuicios filosóficos de
los materialistas. Los descubrimientos científicos han demostrado la realidad
del Big Bang e incluso pueden explicar "la existencia de la nada". Y
esta es una evidencia muy fuerte de que el universo fue creado por Dios, cosa
que los materialistas rechazan totalmente.
Un
ejemplo de esa oposición al Big Bang se puede encontrar en un ensayo de John
Maddox, editor de "Nature", (revista materialista) aparecido en 1989.
En "¡Abajo con el Big Bang!", Maddox dice que el Big Bang es
filosóficamente inaceptable porque ayuda a los teólogos al proveerles un fuerte
respaldo a sus ideas. El autor predijo también que el Big Bang sería
desaprobado y que el apoyo al mismo se extinguiría en un decenio15.
Seguramente Maddox se sintió aún más molesto por los descubrimientos realizados
en esos diez años subsiguientes, los cuales aportaron más evidencias de la
existencia del Big Bang.
Algunos
materialistas actúan con un mayor sentido común en este tema. El materialista
británico H. P. Lipson acepta la realidad de la creación, si bien con
"desagrado", cuando dice: "Si entonces la materia viva no se
origina en la interrelación de los átomos, de las fuerzas naturales y de la
radiación, ¿cómo pasó a existir?… Pienso, no obstante, que debemos… admitir que
la única explicación aceptable es la creación. Se que esto es anatema para los
físicos, como lo es para mí, pero no debemos rechazar lo que no nos gusta si la
evidencia experimental lo sustenta"16.
En
conclusión, la verdad revelada por la ciencia es la siguiente: la materia y el
tiempo pasaron a existir por medio de un conocedor independiente de un poder
inmenso, es decir, por medio de un Creador. Dios, el Poseedor de una potestad,
conocimiento e inteligencia todopoderosa, ha creado el universo en el que
vivimos.
Los Signos En El Corán
Además
de explicar el universo, el modelo del Big Bang tiene otra implicancia
importante. Como señala la cita de Anthony Flew mencionada antes, la ciencia ha
comprobado una afirmación sostenida hasta ahora sólo por las fuentes
religiosas.
La
verdad que es defendida por éstas es la realidad de la creación a partir de la
nada. Esto ha sido declarado en los libros santos que han servido de guía al
género humano durante miles de años. En todos los libros santos, como el
Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento y el Corán, se declara que el universo
y todo lo que hay en él, fue creado de la nada por Dios.
En el
único libro de Dios que ha sobrevivido completamente intacto, el Corán, aunque
revelado hace catorce siglos, hay manifestaciones acerca de la creación del
universo de la nada, como así también la forma en que ello se produjo, lo cual
está en paralelo con el conocimiento del siglo XX.
En
primer lugar, la creación del universo de la nada es revelado así en el Corán:
Creador
de los cielos y de la tierra… (C. 6:101).
Otro
aspecto importante revelado en el Corán catorce siglos antes del descubrimiento
del Big Bang y de los hallazgos relacionados con ello, es que el universo,
cuando fue creado, ocupaba un volumen muy pequeño:
¿Es
que no han visto los infieles que los cielos y la tierra formaban un todo
homogéneo y los separamos? ¿Y que sacamos del agua a todo ser
viviente? ¿Y no creerán? (C. 21:30)
En el original árabe del versículo
coránico mencionado, hay una elección de palabras muy importante. La palabra ratk traducida como "formando
un todo homogéneo", significa "mezclado",
"mixturado", en los diccionarios de la lengua árabe. Es usada para
referirse a dos sustancias distintas que forman un todo. La oración "los
separamos" corresponde al verbo fatk en árabe e implica que algo pasó
a existir por medio de separarlo de modo violento, frenético, o destruyendo la
estructura de ratk. La semilla que brota en el suelo es una de las acciones a
la que se aplica este verbo.
Veamos
de nuevo este versículo teniendo presente lo dicho. Los cielos y la tierra son
los primeros que caen en la categoría de ratk y son separados (fatk) por medio
de hacer salir a uno del otro. Los cosmólogos hablan de modo intrigante de un
"huevo cósmico" que consistía de toda la materia del universo antes
del Big Bang. En otras palabras, todos los cielos y la tierra estaban incluidos
en dicho huevo en condición de ratk. Ese huevo cósmico explotó violentamente,
lo cual llevó a su materia a fatk, proceso en el que se creó la estructura de
todo el universo.
Otra
verdad revelada en el Corán es la expansión del universo, descubierta en el
decenio de 1920. El descubrimiento de Hubble de la corrida del espectro de la
luz de las estrellas al rojo, es revelado así en el Corán:
Y
el cielo (el universo) lo construimos con fuerza. Y, ciertamente, lo estamos
expandiendo. (C. 51:47)
En
resumen, los descubrimientos de la ciencia moderna sostienen la verdad que es
revelada en el Corán y no el dogma materialista. Los materialistas pueden
suponer que todo se da por "casualidad", pero el hecho manifiesto es
que el universo pasó a existir como resultado de un acto de creación por parte
de Dios y que el único conocimiento verdadero respecto al origen del universo
tiene que fundamentarse en las palabras de Dios reveladas a nosotros.
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