¿Recuperar clave? ¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
  • Narrow screen resolution
  • Wide screen resolution
  • Auto width resolution
  • Increase font size
  • Decrease font size
  • Default font size
  • default color
  • red color
  • green color
Member Area

EL ISLAM EN LÍNEA

Sunday
Nov 23rd
Inicio arrow Historias para niños arrow El Profeta Hud
El Profeta Hud PDF Imprimir

Hace muchos años, existía un pueblo de gente muy instruida y trabajadora. Era la gente de Ad, que construían casas hermosas y grandes. En la cima de cada montaña habían construido una torre y estaban muy orgullosos de sus hermosos edificios.

 

Entre la gente de Ad vivía un hombre llamado Hud, y Hud había sido escogido por Dios para que fuera Su profeta.   

 

 

Dios me ha enviado a vosotros, dijo Hud a su gente. Dios os ha enseñado todo lo que sois capaces de hacer. El os ha dado muchos hijos y muchos animales. Debéis, por tanto dejar de adorar a vuestros falsos dioses. Adorad sólo a Dios y obedeced Sus órdenes. Haced el bien y no cometáis injusticias ni maldades. Escuchad lo que os digo porque, si no lo hacéis, temo que caiga sobre vosotros un castigo.   

 

 

Pero la gente de Ad despreciaron a Hud: -No creas que te vamos a hacer caso-, se burlaban. –No vamos a abandonar nuestros dioses sólo porque tú lo digas. Después de todo ¿quién eres tú? No eres más que un mentiroso. Si no eres un mentiroso, pruébalo: dile a Dios que nos mande el castigo-.   

 

 

Hud se puso muy triste y enojado al oír esto. -No soy un mentiroso-, les dijo, -Soy un Profeta de Dios. ¿Creéis acaso que las casas que habéis construido durarán para siempre?. Recordad que es Dios Quien os ha dado vuestras riquezas El es mi Señor y vuestro Señor, y en El sólo confío. Ya os he avisado con antelación: Si no obedecéis a Dios, El elegirá otro pueblo para que tome vuestro lugar. Dios sabe y oye todas las cosas. Pero a pesar de las advertencias de Hud, la gente de Ad siguieron adorando a sus falsos ídolos. Hud estaba muy enojado. Reunió a sus compañeros fieles y marchó con ellos, dejando a la gente de Ad. De esta forma como pronto veréis, Dios protegió y guardó del mal a los que creyeron en El.   

 

 

Poco tiempo después, una gigantesca nube negra apareció en el cielo sobre la gente de Ad. Cuando los incrédulos de Ad la vieron, dijeron: Esta nube nos traerá una lluvia refrescante.   

 

 

Pero estaban en un gran error. La nube trajo un viento terrible que los mató a todos. El viento arrastró todo a su paso Nada quedó en pie salvo unas pocas piedras grandes, que eran los restos de las casas y de las torres. No vale de nada por lo tanto, construir y hacer muchas cosas. Si uno no obedece a Dios, el castigo va a llegar y todo lo que uno ha construido se convertirá en ruinas.

 

 
< Anterior   Siguiente >

Libros Gratis



Marruecos: Guía de Viaje


Marruecos: Guía de Viaje

Contactar

Contactar con Islamenlinea