La Resurrección y el Día del Juicio
HUSSEIN Y EL ELEFANTE | HUSSEIN Y EL ELEFANTE |
|
|
|
La elefanta se percató de que Hussein estaba mirándoles y le explicó: “Mira, mi bebé es tan pequeño que todavía no sabe usar su trompa. No se separará de mí hasta dentro de 12 años, y los primeros seis meses le enseñaré a usarla adecuadamente”. Hussein inquirió: “Siempre me he preguntado para qué usan sus trompas los elefantes. ¿Respiráis con ellas?”
Hussein preguntó entonces: “¿Cómo hacéis para encontrar suficiente comida?”. La elefanta le explicó: “Somos los animales más grandes de la Tierra. Un elefante come unos 330 kilos de plantas al día. Pasamos 16 horas comiendo”. Hussein hizo otra pregunta: “¿Y qué pasa con vuestros dientes?” La elefanta respondió: “Como puedes observar, tengo dos dientes largos y afilados, uno a cada lado de la boca. Con ellos nos defendemos, y también nos sirven para cavar agujeros y encontrar agua. Con tanto trabajo, se desgastan y, por este motivo, Dios todopoderoso nos ha dotado de una característica especial: cada vez que un diente envejece y se desgasta, nos crece uno nuevo que lo reemplaza. Como Dios nos ha creado así, podemos hacer que crezca un diente nuevo y usarlo adecuadamente.”
La elefanta sonrió: “Hacemos ese ruido para comunicarnos entre nosotros. Podemos comunicarnos unos con otros a una distancia de 4 kilómetros”. Hussein estaba perplejo: “¿Cómo habláis?”
Hussein asintió: “Gracias por contarme tantas cosas. Ahora tengo que ir con mi madre”. “Adiós, Hussein”, dijo la elefanta. Mientras volvía con su madre, Hussein se decía: “¡Quien sabe lo grandes que son los milagros que Dios ha hecho con otros animales!” |
|
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
| Buscador |
| Glosario |
| Horarios de Salat |
| Conversor de fechas, de años gregorianos y islámicos |
| Guía Audiovisual para hacer Salat |
| Mini Historias en Flash |
| Tu Testimonio de fe |