La Educación Islámica de los niños
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NUESTRA CLASE.
“Buenos días”, respondieron los estudiantes. “¿Cómo habéis pasado las vacaciones?”, les preguntó. “Muy bien. Tiramos muchas bolas de nieve e hicimos muñecos.” “Entonces, disfrutasteis de la nieve el fin de semana”, dijo sonriendo. “Sí, profesor, nos divertimos mucho”, respondieron. El profesor echó un vistazo a la clase y frunció el ceño: “He notado que dos estudiantes no han venido hoy a clase.”
“¿Sabéis por qué?” “Se han quedado en casa”, dijo la clase. “Deben estar enfermos.” “Eso significa que deben haber estado jugando en la nieve mucho rato”, desaprobó el profesor.
“Si no tenéis cuidado y estáis mucho tiempo en la nieve, puede que sí.” “¿Por qué la nieve hace que la gente enferme? Nos gusta la nieve, y nos gusta jugar con ella.” El profesor les explicó: “La razón de que la gente enferme es que los gérmenes entran en el cuerpo. Como sabéis, los gérmenes son organismos invisibles que penetran en nuestros cuerpos e intentan hacernos daño. Si no prestamos atención a nuestra higiene y comemos sin lavarnos las manos, se pueden quedar dentro de nosotros.”
“Entonces, ¿por qué nos ponemos enfermos? ¿Es porque nuestro sistema inmunológico no hace su trabajo?”
“Entonces, ¿por qué enfermamos?”, querían saber aún.
“Entonces, cuando esto ocurre, ¿los gérmenes toman nuestro cuerpo?”, preguntaron. “No”, continuó. “En ese caso nuestro sistema inmunológico comienza una batalla aún más intensa contra ellos. A consecuencia de esta guerra que tiene lugar dentro de nosotros nos da fiebre, nos indisponemos y nos duelen las articulaciones.” Los estudiantes asintieron: “Sí, cuando nos pasa eso queremos estar en cama.”
“Desde luego, cuando esto pasa, lo mejor que se puede hacer es descansar. Si descansamos mucho y, al mismo tiempo, tomamos medicinas, y si comemos bien, nuestro sistema inmunológico se fortalece y nos ayuda. Entonces, en poco tiempo, derrotará a los gérmenes y los echará fuera de nuestro cuerpo. De este modo, nos volveremos a poner buenos.” “Ahora comprendemos cómo enfermamos”, dijeron los estudiantes. “De ahora en adelante tendremos mucho cuidado.” “Sí”, dijo el profesor: “Dios nos dio una gran bendición al crear nuestros cuerpos con este sistema defensivo. Debemos darle las gracias por ello y cuidarnos para que no perdamos la salud que nos concedió.” |
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