Nuestras Creencias
AMIR Y EL CAMALEÓN | AMIR Y EL CAMALEÓN |
|
|
![]() |
Un día, durante un viaje con el colegio, Amir dejó a sus amigos y fue a dar un paseo entre los árboles. Mientras descansaba apoyado en un árbol oyó la voz de un tronco que estaba en el suelo.
“Hola, Amir”, dijo la voz. “¿Estás cansado?”
Amir no podía dar crédito a sus oídos. Cuando se fijó detenidamente en el tronco, se dio cuenta de que sobre él había una criatura de un color tan idéntico al mismo que le resultaba difícil distinguirla.
“¿Quién eres?”, le preguntó. “Me ha costado mucho trabajo encontrarte. ¡Tu color y el del tronco en el que estás sentado son exactamente iguales!”
“Soy un camaleón”, dijo la criatura, que se parecía a un lagarto. “Para protegerme del peligro, cambio de color según el entorno en que me muevo.”
“¿Cómo haces algo tan sorprendente?”, preguntó Amir intrigado.
“Déjame que te lo explique”, dijo su nuevo amigo. “Dispongo de una sustancia colorante llamada “cromatóforo” en mi piel. Esto me permite cambiar de color para camuflarme con el medio que me rodea. Este cambio de color ocurre gracias a la distribución y agrupamiento de varias sustancias y pigmentos de mi sistema nervioso. Así, aunque me mueva muy despacio, puedo vivir sin que se fijen en mí y estoy a salvo dondequiera que vaya. Puedo cambiar de color en quince minutos. Pero, si estoy enfadado, me salen lunares de color naranja oscuro y marcas de color rojo oscuro para avisar a otros animales.”
![]() |
“¡Es realmente increíble!”, exclamó Amir. “Me pregunto si cuentas con alguna otra característica especial.”
Su amigo sonrió feliz: “Mis ojos se mueven independientemente el uno del otro. Puedo mirar hacia atrás y hacia abajo. Desde luego, no contaría con ninguna de estas peculiaridades si Dios no hubiese querido que las tuviera. Él me creó y me dio todo lo que necesito para sobrevivir.”
![]() |
Amir lo observó un poco más de cerca. “Resulta difícil distinguir tus ojos.”
“Para que no atraigan la atención de mis enemigos, Dios los cubrió de escamas con el fin de que fuesen igual al resto de mi cabeza. Como puedes comprobar, cuando Dios me creó, me diseñó de manera que pudiera hacer frente a cualquier cosa que me sucediese.”![]()
“De ahora en adelante”, dijo Amir, “me fijaré con más atención en las cosas que me rodean. No me olvidaré de rezar a nuestro gran y poderoso Señor cuando vea en la naturaleza las claras pruebas de Su existencia. Gracias.”
“Adiós, Amir”, dijo el camaleón mientras se camuflaba de nuevo con el paisaje.
![]() |
“Ese es Dios, vuestro Sustentador: no hay deidad sino Él, el Creador de todo: adoradle, pues, sólo a Él –porque es Él quien tiene todo bajo su cuidado. Ninguna visión humana puede abarcarle, mientras que Él abarca toda visión humana: pues Él es inescrutable, consciente de todo.” (Sura 6:102-3 El ganado).
“¡Oh gentes! Vosotros sois los que necesitáis a Dios, mientras que sólo Dios es autosuficiente, Aquel que es digno de toda alabanza.” ( Sura 35:15 El originador).
![]() |
Tariq había ido a jugar a casa de un compañero de clase llamado Kashif. Cuando la madre de éste le llamó para que bajara a por una cosa, Tariq se quedó solo en la habitación. En ese preciso instante, el perro de Kashif entró en ella. Era un perro adorable y parecía que le estuviese preguntando: “¿Quieres jugar conmigo?”
“Eh, venga, vamos a jugar”, dijo Tariq poniéndose en pie de un salto.
![]() |
“Muy bien, con mucho gusto”, dijo el perro moviendo la cola frenéticamente.
Tariq se quedó helado. ¡El perro estaba hablando! No podía perder esta oportunidad. Empezó a preguntarle cosas que siempre había querido saber sobre los perros.
“Siempre he querido saber”, comenzó diciendo, “cómo podéis masticar los huesos tan duros que os damos para comer.”
El perro sonrió, descubriendo una hilera de blancos y afilados dientes. “Dios, que ha dotado a todos los seres vivos de características únicas, nos ha dado a los perros habilidades físicas diferentes a las de otros animales. Por ejemplo, tenemos más dientes que vosotros, 42 en total, para que podamos masticar la comida con facilidad, especialmente los huesos.”
![]() |
Tariq inquirió: “Os gusta correr, saltar y jugar tanto como a mí, ¿verdad? ¿Cómo es que no sudáis?”
El perro de Kashif asintió con la cabeza: “No sudamos como hacen los humanos para controlar el calor corporal porque nuestra piel no tiene poros. En vez de ellos, tenemos un sistema respiratorio que controla nuestra temperatura. Nuestro pelo evita que el calor exterior llegue a nuestra piel. Desde luego, cuando sube la temperatura, nuestro calor corporal también se eleva y, para disminuirlo, jadeamos con la lengua fuera, así que no sudamos ni siquiera en los días más caluroso y a pesar de nuestro grueso pelo.”
“Dios nos ha provisto de un sistema tan maravilloso que, mientras los humanos se ponen a sudar a la media hora de hacer ejercicio, nosotros podemos correr sin parar durante horas sin sudar en absoluto. De ahora en adelante entenderás que no tienes que preocuparte cuando veas a un perro jadeando con la lengua fuera en un día caluroso. Por supuesto que nosotros no inventamos este sistema. Ésta es una de las pruebas del supremo poder creativo de Dios, que todo lo hizo de una forma completamente original, sin copiar nada.”
“Creo que vuestro sentido del olfato también está muy desarrollado”, dijo Tariq conforme acariciaba la nariz del perro.
“Tienes razón”, asintió el perro. “Tenemos un sentido del olfato muy desarrollado. El centro olfativo situado en nuestro cerebro está cuarenta veces más desarrollado que el de los humanos.”
![]() |
“¡Por eso cuando los perros policías huelen algo una sola vez pueden encontrar a su propietario!, exclamó Tariq.
“De nuevo estás en lo cierto. Puedes concluir que los perros que ves todos los días son una prueba de la creación de Dios, tal y como lo son otros seres vivos. Recuérdalo y no olvides dar gracias a Dios.”
“Muchas gracias”, dijo Tariq. “No lo olvidaré. Además, contaré a todos mis amigos lo que me has dicho sobre los dones con que Dios te ha bendecido, y también les diré que Le den gracias.”
Justo entonces Kashif regresó a la habitación y todos se pusieron a retozar y jugar juntos.
NUESTROS QUERIDOS AMIGOS.
“Es Él quien ha creado para vosotros todo cuanto hay en la tierra…” ( Sura 2:29 La vaca).
LOS PERROS, EXPERTOS RASTREADORES.
Los perros cuentan con una sensibilidad extraordinaria para los olores. Cuando vagan por las calles, encuentran el olor que dejan otros perros y el de la gente, y de ellos aprenden cosas. Pueden detectar sin ninguna dificultad el más ligero rastro en el aire. Los sabuesos, una raza que tiene un sentido del olfato particularmente agudo, pueden localizar a la gente desde lugares en los que no han dejado huella visible alguna siguiendo un rastro de hace cuatro días y hallando el olor de una persona a más de 80 kilómetros de distancia.
La hermana de Farhan quería aprender a montar a caballo. Toda la familia fue a la escuela de equitación el fin de semana. Mientras su hermana, su madre y su padre hablaban con el profesor de equitación, Farhan se acercó a ver a un caballo que estaba comiendo hierba.
![]() |
“Hola”, le dijo Farhan. “La hierba que estás comiendo parece sucia y llena de polvo. ¿No te hace daño en los dientes?”![]()
![]()
![]()
El caballo miró hacia arriba y relinchó feliz. “No, amiguito. Nuestros dientes nos ayudan a romperla. Dios ha hecho que tengamos unos dientes muy largos, con profundas raíces que están bien enraizados en nuestras mandíbulas. Nuestras raíces son mucho más profundas que las vuestras. Cuando se nos desgastan los dientes, el extremo de la raíz de los mismos queda casi al borde de la superficie. Cada diente puede disminuir de 2, 5 a 5 cm. sin que afecte a nuestra capacidad de masticar.”
Farhan reflexionó un momento: “Entonces, gracias a esa peculiaridad de la que Dios os dotó, estáis a salvo de perder los dientes en poco tiempo y pasar hambre.”
“Absolutamente cierto”, asintió el caballo. “Dios creó a todos los seres vivos de acuerdo con el medio en el que viven. Ésta es una de las pruebas de Su suprema creación. Todos las criaturas de la Tierra Le necesitan.”
![]() |
Farhan se acordó de las películas de caballos que había visto: “Si me subo a tu grupa me puedes pasear durante kilómetros, ¿verdad?”
“Sí. Ningún otro animal ha ayudado tanto a los seres humanos como nosotros. Desde luego, hoy en día hay carreteras y vehículos que circulan por ellas. Sin embargo, lo cierto es que sólo aparecieron desde el siglo XIX. Cuando nació tu tatarabuelo, la gente no sabía que existiría algo parecido a un coche. En aquellos días los animales, especialmente los caballos, se encargaban de transportar a la gente.”
Farhan observó mejor a su nuevo amigo: “Con esas patas tan largas no me extraña que puedas recorrer largas distancias. ¿También puedes correr rápido?”
![]() |
El caballo alzó con delicadeza una de sus patas delanteras: “Dios creó mis patas no sólo para que pudiera transportar pesos, sino para que también pudiera correr velozmente. No tenemos clavícula como otros animales, lo que significa que podemos dar pasos muy largos.”
Farhan pensó en ello: “Entonces, Dios os creó para que pudieseis llevar pesadas cargas con facilidad y para que corrieseis rápido.”
“Sí, Farhan”, asintió su nuevo amigo. “Dios nos dotó de estas habilidades para que pudiésemos ser útiles a la gente.”
Farhan le sonrió: “Estoy seguro de que cuando le cuente a mi hermana lo que he aprendido sobre ti le interesará más saberlo que aprender a montar.”
“Adiós, amiguito”, dijo el caballo mientras masticaba un puñado de delicioso heno.
“Y Él es quien ha creado todas las parejas. Y Él [es quien] os ha dado esos barcos y animales en los que montáis.” ( Sura 43:12 Oro.)
EL CUIDADO ESPECIAL DE LAS MADRES PANDA.
Las madres de los osos panda cuidan de ellos muy bien. Los bebés panda necesitan una protección especial porque cuando nacen no pueden arreglárselas solos. Si un enemigo les ataca, su madre le muerde con sus poderosas mandíbulas y, de ese modo, trata de protegerlo. Sin embargo, cuando cogen a sus bebés con la boca, son extremadamente delicadas. Es Dios quien enseña a los osos panda cómo comportarse, Quien los creó y Quien mejor sabe lo que necesitan.
![]() |
![]() |
Cuando Antar leyó en un libro que los canguros crían a sus bebés en unas bolsas especiales que tienen en la barriga, se preguntó sorprendido: “¿De verdad existe algún animal que tenga bolsas?”. De repente, el canguro del libro empezó a saltar por la página y le contestó: “Tienes motivos para sorprenderte, Antar, pero sí, los canguros tenemos realmente una bolsa en nuestra barriga y es allí donde alimentamos, protegemos y criamos a nuestras crías.”
Antar se fijó con más detenimiento y vio una foto de un adorable bebé canguro asomando su cabecita desde la bolsa de su madre.
“Me pregunto cómo se mete dentro”, dijo a la madre, que le respondió:
![]() |
“La cría de canguro sólo tiene un centímetro cuando nace. Esa minúscula criatura, que aún no está desarrollada, alcanza la bolsa tras un viaje que dura tres minutos.”
“Eso es muy interesante”, dijo Antar pensativo. “¿Cómo se le da de comer ahí dentro?”
La madre explicó con paciencia: “Tengo cuatro pezones en el interior de la bolsa. En uno de ellos hay leche caliente lista para alimentar a la cría. En los otros tres también hay leche, pero no para el recién nacido sino para los que son un poco más mayores. Al cabo de unas semanas, la cría dejará el pezón del que se alimenta y lo hará de otro que contiene una leche más conveniente para su edad. Cuando se haga un poco más mayor, pasará al siguiente.”
“¡Increíble!”, exclamó un entusiasmado Antar. “¿Cómo sabe un bebé canguro de sólo un centímetro qué pezón elegir? ¿Y cómo vosotras, las mamás canguro, dais diferentes tipos de leche?”
![]() |
La mamá canguro siguió con su explicación: “La leche de la que se alimenta un recién nacido es más caliente que las otras. El alimento que contiene también es distinto. ¿Cómo piensas que calentamos la leche? No olvides, Antar, que no somos nosotras quienes hacemos todo esto. Ni siquiera sabemos que producimos diferentes tipos de leche. No nos es posible calcular su temperatura, ni tampoco somos conscientes de que cada tipo de leche tiene propiedades y nutrientes distintos. Vivimos del modo que Dios nos inspira. Dios, que nos creó, pensó en las necesidades de nuestras crías. Nuestro Señor, con su infinita compasión y misericordia, hizo que brotara la leche más adecuada para ellas y la colocó en el lugar más apropiado, es decir, en las bolsas de sus madres.”
Di: “¡Si todo el mar fuera tinta para las palabras de mi Sustentador, ciertamente se agotaría el mar antes de que las palabras de mi Sustentador se agotaran! Y [así sería] aunque añadiéramos un mar tras otro.” ( Sura 18:109 La cueva)
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
| Buscador |
| Glosario |
| Horarios de Salat |
| Conversor de fechas, de años gregorianos y islámicos |
| Guía Audiovisual para hacer Salat |
| Mini Historias en Flash |
| Tu Testimonio de fe |