Derechos del hombre en el Islam
LAS PERSONAS SON
IGUALES
Para
comentar este importante tema, el Islam parte de un concepto especial:
Dios
es el único y absoluto dueño del universo, el soberano que da fuerzas y el que
alimenta, el Misericordioso cuya clemencia santifica a todos los seres humanos,
otorgándoles dignidad y honor al concederles de su propio espíritu.
Cualesquiera que sean los atributos humanos, todas las personas son
profundamente iguales, y no debemos jamás distinguir a los unos de los otros a
causa de su nacionalidad color o raza. cada ser humano es por tanto parecido a
sus semejantes y por tanto la humanidad forma una comunidad fraternal al
servicio del Creador, el compasivo, el Señor del Universo.
En
este contexto espiritual, el concepto islámico de unicidad es dominante y
central, y comprende necesariamente el concepto de la unidad humana y la
fraternidad entre los hombres.
Un
estado islámico puede ubicarse en cualquier lugar de la tierra pero el Islam no
limita los privilegios y los derechos del hombre a las fronteras de su propio
estado. el Islam ha establecido el marco de los derechos fundamentales y
universales para la humanidad entera, derechos que deben ser observados y
respetados, en todas las circunstancias, ya sea el individuo ciudadano o no del
estado islámico. El Sagrado Corán afirma claramente:
“¡Creyentes!
sed íntegros ante Dios cuando practiquéis la justicia, que el odio a un pueblo
enemigo no os incite a obrar injustamente. ¡Sed justos! . Esto es lo más
cercano al temor de Dios.” ( Corán 5:8 )
LA
VIDA HUMANA ES SAGRADA
La
vida humana es sagrada y no debe perderse sin razón. Cuando se viola el
carácter sagrado de la vida humana matando a una persona sin causa justificada,
el Sagrado Corán lo compara con la muerte de la humanidad entera.
“...Aquel
que matase a una persona que no hubiera matado ni que haya corrompido en la
tierra, es como si hubiera matado a toda la humanidad. “
El
Islam no permite oprimir a nadie y menos aún a las mujeres, los niños, las
personas mayores, los enfermos y los heridos. La castidad y el honor de las
mujeres deben ser respetados en todas las circunstancias. Aquel que padece
hambre debe ser alimentado, aquel que no tiene ropas debe ser vestido, los
enfermos deben ser atendidos, sin importar si son musulmanes o de sus
adversarios.
Cuando
hablamos de los derechos humanos en el Islam, pensamos que estos derechos han
sido otorgados por Dios y no por un rey o una asamblea legislativa. Los
derechos otorgados por los reyes y las asambleas legislativas pueden retirarse
de la misma manera que han sido concedidos. lo mismo sucede con los derechos
aceptados y reconocidos por los dictadores. Ellos los otorgan y los retiran a
su conveniencia y pueden violarlos abiertamente si lo desean.
En
el Islam los derechos del hombre son conferidos por Dios y en consecuencia,
ninguna asamblea legislativa del mundo, ningún gobierno en la tierra tiene el
derecho ni la autoridad de adoptar ninguna modificación. Nadie tiene el derecho
de abrogarlos.
Tampoco
se trata de los derechos humanos fundamentales conferidos sobre un papel para
ser mostrados, exhibidos y a continuación denegados cuando nos sea más cómodo.
No se trata tampoco de conceptos filosóficos privados de sanciones.
La
carta , las proclamaciones y las resoluciones de las Naciones Unidas no pueden
ser comparadas a los derechos que Dios sanciona, ya que los primeros no se
aplican a todas las personas, en cambio los segundos constituyen un compromiso
permanente para todo creyente. estos derechos forman parte integrante de la fe
islámica. Todos los musulmanes deberán aceptarlos, reconocerlos y aplicarlos.
en el caso de que duden en aplicarlos o nieguen estos derechos garantizados por
Dios, modificándolos o incluso violándolos, aunque afirmen verbalmente
respetarlos, el veredicto del Sagrado Corán hacia tales comportamientos es
claro e inequívoco:
“Los que no juzgan
según lo que Dios ha revelado, esos son los impíos” (Corán 5:44)
La vida y propiedad de todos los ciudadanos en
un estado islámico son considerados sagrados, sin importar si la persona es
musulmána o no. El Islam también protege el honor, así pues en el Islam el
dirigir malas palabras a los demás o el burlarse de ellos no esta permitido. El
Profeta Muhammad dijo:
“Ciertamente
vuestra sangre, vuestros bienes, y vuestro honor son inviolables."
El racismo no está permitido en el Islam, pues el
Corán habla de la igualdad entre los hombres en los siguientes términos:
« ! Hombres! Os hemos creado a
partir de un varón y de una hembra y os hemos hecho pueblos y tribus distintos
para que os reconociérais unos a otros. Y en verdad que el más noble de
vosotros ante Allah es el que más le teme. Allah es conocedor y está
perfectamente informado. » (Corán, 49:13)
El Islam rechaza la idea de la preferencia de
ciertos individuos o naciones debido a sus riquezas, poder o raza. Dios creó a
los seres humanos como seres iguales que deberán ser distinguidos entre si tan
solo basados en la piedad y la fe. El Profeta Muhammad dijo:
« ¡Oh gente! Vuestro Dios es uno y vuestro ancestro (Adán) es
uno. Un árabe no es mejor que un no árabe, y un no árabe no es mejor que un
árabe, y una persona roja no es mejor que una persona negra y una persona negra
no es mejor que una roja, excepto por la piedad. »
Uno de los principales problemas que confronta
la humanidad hoy en día es el racismo. El mundo desarrollado puede mandar
a un hombre a la luna, pero no puede hacer que el hombre deje de odiar y luchar
contra su semejante. Desde la época del profeta , el Islam ha sido un
vívido ejemplo de como el racismo puede ser acabado. El peregrinaje anual a la
Meca (Hayy) nos muestra la verdadera hermandad islámica de todas las
razas y naciones, cuando cerca de dos millones de musulmanes de todas partes de
mundo se reúnen en la Meca para realizar el peregrinaje.
El Islam es una religión de justicia. Dios dice:
« Allah os ordena devolver los depositos
a sus dueños y que cuando juzguéis entre los hombres lo hagáis con justicia.
¡Qué bueno es aquello a lo que Allah os exhorta!.... » (Corán, 4:58)
Y también dijo:
« ...Sed
justos, pues Allah ama a quienes establecen la justicia. » (Corán, 49:9)
Debemos ser justos hasta
con aquellos que odiamos, tal y como lo dijo Dios:
« ...¡Vosotros que ceéis! Sed firmes a favor de Allah, dando testimonio con
equidad. Y que el odio que podáis sentir por unos, no os lleve al extremo
de no ser justos. ¡Sed justos! Eso se acerca más a la temerosidad.... »
(Corán, 5:8)
El Profeta Muhammad dijo:
{“¡Oh gentes!
Cuidáos de la injusticia, pues la injusticia será obscuridad el Dia del
Juicio.}
Y aquellos que no han recibido lo que por
derecho les corresponde (es decir, sobre lo que tienen un justo reclamo) en
esta vida, lo recibirar en el Dia del Juicio, como el Profeta dijo:
{ “En el
Dia del Juicio, los derechos serán restituidos a aquellos que fueran
desposeídos (de los mismos)...}