El Concepto del Pecado
La
idea del Pecado Original o del delito hereditario no tiene cabida en las
enseñansas del Islam . Con arreglo al Corán y al Profeta Muhammad
(PBDE) el hombre nace en un estado natural de pureza o "Fitra", es
decir , de Islam o sometimiento a la voluntad y el deseo de DIOS. Lo que ocurre
al hombre después de su nacimiento es consecuencia de influencias externas y
factores ajenos a él.
El
musulman cree que cada persona nace libre de pecado y todos reclaman la virtud
heredad. Es como un libro en blanco. Cuando la persona alcanza la madurez y, si
su desarrollo es natural y sano, se hace responsable de sus obras e
intenciones. El hombre no sólo está libre de Pecado hasta que lo comete, sino
que es así mismo libre de hacer cosas de acuerdo con sus planes bajo su propia
responsabilidad . Esta doble libertad: Libertad de Pecado y libertad para
realizar cosas efectivas, libera la conciencia musulmana de la pesada carga del
pecado heredado. Libera su espíritu y mente de las tensiones innecesarias de la
doctrina del pecado original.
Este
concepto Islámico de libertad se basa en el principio de la justicia Divina y
de la responsabilidad directa del individuo ante DIOS. Cada persona debe
soportar su pesada carga y ser responsable de sus propios actos, porque nadie
puede expiar el pecado ajeno.
Por ello,
un musulmán cree que si Adán cometió el primer pecado, fue responsabilidad suya
repararlo. Suponer que DIOS era incapaz de perdonar a Adán y tenía que hacer
que otro expiara su pecado o suponer que Adán no pidió perdón o rogó por él sin
que le fuera concedido sería extremadamente improbable y contrario a la
misericordia y la justicia de DIOS y Sus atributos de perdón y poder de
perdonar . Suponer esa hipótesis constituiría un osado desafío al sentido común
y una fragante violación del mismo concepto de DIOS.
En base a
este fundamento racional y a la autoridad del Corán, el musulmán cree que Adán
se dió cuenta de lo que había hecho y pidió perdón a DIOS como hubiera hecho
cualquier otro pecador sensato. Sobre esa misma base el musulmán cree que DIOS,
el compasivo y misericordioso, perdonó a Adán y Eva.
Por tanto,
el musulmán no puede aceptar la doctrina de que Adán hubiera sido condenado con
toda la raza humana y quedara en espera de perdón hasta que Jesús viniera a dar
expiación a los pecados de los hombres. Por conseguiente, resulta imposible
para el musulmán créer la dramática historia de la muerte de Jesús en la cruz
en reparación de todos los pecados humanos de una vez por todas.
El lector
habrá de ser ahora precavido para no llegar a conclusiones erróneas . El
musulmán no cree en la crucifixión de Jesús por sus enemigos porque la base de
esta doctrina de la crucifixión es contraria a la misericordia y a la justicia
Divina, igual que a la lógica y dignidad humana. Esta falta de creencia de los
musulmanes hacia Jesús, ni rebaja el alto rango de jesús en el Islam, ni tan
siquiera pone en duda su calidad de Profeta distinguido de DIOS. Por el
contrario, al rechazar esta doctrina, el musulmán acepta a Jesús con mayor
estima y respeto y considera su mensaje original como parte esencial del Islam.
Por eso declaramos una vez más que, para ser musulmán, toda persona ha de
aceptar y respetar a todos los Profeta de DIOS sin ninguna discriminación .