El musulmán verdadero..
Para llegar a ser un musulmán verdadero, tres cosas son necesarias:
Fe (parte I) Acción (según esta fe)
(Parte II) Realización de nuestra relación con Dios, como
resultado de la actuación y
de la obediencia. (Parte III)
FE
La Fe, designada en el Corán, como Iman consiste en creer que
Allah, sólo es merecedor de
la adoración, y nadie más, y que Muhammad (saw) es el Mensajero de Allah.
Cuando
una persona cree en el corazón y dice con la lengua ....
Ash adú an la ilahá ilá Allah
ua
ash adú anna
Muhammad rasúl Allah
... automáticamente
se convierte en musulmán, pero esto implica:
La adoración corresponde únicamente
a Allah, y el hombre y toda la creación
entera están para adorar a
Allah, ya que ni el hombre ni la creación
existirían si Allah no quisiera.
Como Allah es nuestro creador, todo proviene de Allah y todo regresará a Allah, por lo tanto,
la creación entera, incluyendo
al hombre, es la manifestación del
poderío y de la gloria de Allah y entonces
de Sus propiedades y atributos.
La relación entre el
hombre y Allah es la de Servidor y Amo. El hombre debe su adoración exclusiva a Allah, y si
adora a otro que no sea Él, comete el pecado
más grave.
Creer en Muhammad como mensajero de Allah, él es el último, cuya llegada ha sido anunciada por los mensajeros
anteriores, y quien por ende concluyera
el proceso de revelación.
Creer en todos los profetas
que Allah ha enviado.
Creer en el Corán, su revelación nos provee una guía.
Nos corresponde adorar a Allah siguiendo
estas revelaciones en consonancia con el método que nos
prescribió el Profeta
Muhammad (saw) de acuerdo a
sus dichos y costumbres (Sunnah).
Creer en los ángeles, como
criaturas de Allah, hechas
de luz, los cuales no tienen la capacidad de decidir, únicamente siguen las ordenes de Allah y no le desobedecen.
Creer que están con nosotros, uno a nuestra izquierda apuntando nuestras malas acciones y otro a nuestra derecha, apuntando las buenas obras.
Creer en el día del Juicio
final, donde TODOS seremos resucitados, y compareceremos
ante nuestro Señor, Allah.
Creer en el Destino y Decreto Divino. El Destino consiste en que todos moriremos, resucitaremos y estaremos frente a nuestro Señor, Allah. El Decreto consiste en que nada es casualidad,
todo ha sido designado por Allah previamente, tanto lo bueno como lo malo.
El Iman (fe)
significa creer en el corazón, confesarlo con la lengua y demostrarlo al actuar. El Iman aumenta por medio
de la obediencia a Allah y las buenas acciones,
mientras que disminuye por medio
de pecados y actos malignos.
Acción
Expresado en árabe por la palabra 'amal, es la manifestación en nuestras acciones, hasta donde somos
realmente servidores de Dios. Consiste en el cumplimiento
de los cinco pilares del Islam:
1) El testimonio de fe
2) La oración
3) El ayuno en Ramadán
4) El pago del zakat
5) La peregrinación a la Mecca
Un musulmán ha de rezar cinco veces al día: antes de la salida del sol, entre el medio día y la
tarde, durante la tarde, inmediatamente
después de la puesta del sol y justo antes de acostarse, esto significa que él no puede ser olvidadizo
de su dependencia de Allah y recordándose
de ella, se beneficia de sustento, de iniciativas nuevas y de fuerza.
El ayuno durante un mes lunar del año cada
día desde la salida del sol hasta la puesta, es el mes de Ramadán. Físicamente, el musulmán no come, ni ingiere agua ni nigún tipo de bebida
y no tiene relaciones sexuales. Espiritualmente se abstiene de todo pensamiento, de toda acción o expresión vil. En otros términos, él trata de realizarse
a sí mismo, esforzándose de concretar en su propio ser algunos
aspectos del carácter divino.
El Zakat implica que
todo cuanto aparentemente posee el musulmán, realmente pertenece a Allah, y por lo tanto a alguna
persona en necesidad le corresponde una parte de ello, y el musulmán debe, contento y voluntariamente, ayudar a particulares y a la sociedad, cuando éstos se hallan en algún apuro.
El Peregrinaje a la Mecca implica la suspensión temporal de toda actividad mundana del hombre y la realización de si
mismo como una alma desnuda ante la presencia de Allah. Esto también simboliza la unidad de la Ummah comunidad musulmana y la unidad de la humanidad.
Un musulmán es adicto a los valores y principios
establecidos en el Corán y
la Sunna. El musulmán trata
de vivir conforme a la guía
proporcionada por Dios y su Profeta, y se esfuerza a promover el mensaje del Islam por sus palabras y acciones. Esta forma de esforzarse es conocida como Yihad.
El Yihad consiste en esforzarse
por aprender y poner en acción todos los preceptos
de Allah en el Corán, así como la Sunnah del profeta Muhammad. También constituye un esfuerzo por la expansión del mensaje
del Islam. La Dedicación a
Allah implica sacrificar tiempo, energía y fortuna para promover la causa justa. En esto consiste la acción: no ser musulmanes de
palabra, sino de actos.
Realización
La realización de la relación del hombre con Allah es un aspecto
espiritual conocido en árabe como ihsán,
que el profeta Muhammad (saw)
explicaba de la manera siguiente: "Ustedes han de adorar a Allah como si lo estuvieran viendo;
porque Él te ve, aunque ustedes no pueden verlo a Él. Esto significa
que toda acción debe ser ejecutada
con la vista puesta en Allah, y si no hallamos esto posible,
siempre hemos de tener en cuenta de que Allah nos está viendo.
El ejemplo más completo de esta realización es el del Profeta Muhammad (saw), por medio del recuerdo constante de Allah, por medio del amor
a Allah, mediante la obediencia
a los mandamientos de Allah
y de su Profeta (saw), a través de una lucha constante
para promover el bien y de suprimir
el mal, el hombre puede llegar
a la cercanía de Allah.
La realización implica también el perfeccionamiento de aplicar el
Islam a la vida diaria personal,
es por eso que el Islam no establece límite alguno al conocimiento.
Los tres aspectos ya
mencionados (fe, acción y realización) deben de prevalecer en perfecta armonía en el musulmán, ya que la ausencia de uno, limita la existencia del resto.