EL ISLAM DENTRO DE LA SOCIEDAD
Las enseñanzas del Islam, referentes a las responsabilidades
sociales están basadas tanto en el afecto y el respeto, como en la solidaridad con los demás.
Dado
que algún precepto general de bondad probablemente, llegue a ignorarse en algunas situaciones concretas, el Islam
insiste en actos de bondad específicos y define las responsabilidades y derechos de diferentes relaciones. En un círculo de relaciones que se amplía gradualmente, nuestra familia - padres - cónyuge e hijos -, luego con los demás parientes,
vecinos, amigos y conocidos,
huérfanos y viudas, y desde luego con los necesitados de la comunidad, y de toda la humanidad. Esta responsabilidad se extiende a los animales y a todo el sistema ecológico.
PADRES
En las
enseñanzas del Islam se
insiste mucho en el respeto
y cariño a los padres, siendo ésta una parte muy importante de la expresión de
fe de un musulmán.
« Tu
Señor ha decretado que no debéis
adorar sino a Él y debéis ser bondadosos
con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos envejecen en tu casa, no
les digas "Uf!"
ni les trates con antipatía,
sino que debes dirigirte a ellos, honrándoles siempre. Se piadoso y muéstrate deferente con ellos, y di: Señor, ten misericordia de ellos, pues ellos la tuvieron cuando me educaron siendo niño »(17:
23 -24)
OTROS
PARIENTES
"Da
lo que es su derecho al pariente así como
al pobre y al viajero, y no
prodigues tus riquezas despilfarrándolas"
(17: 26)
EL
PRÓJIMO
El Profeta (PYB) dijo: "No
es creyente aquel que come hasta la saciedad,
cuando su prójimo tiene hambre"
Y "No
es creyente aquel cuyo prójimo no esté a salvo de su mano y de su lengua"
De hecho, de acuerdo con Sagrado Corán y las tradiciones (Sunna), un musulmán debe cumplir con su responsabilidad moral, no solo con sus padres,
parientes y vecinos, sino
con toda la humanidad, los animales, incluso todo el ecosistema. Por ejemplo, no está permitido cazar pájaros y animales por el mero placer de cazar. De la misma forma, está prohibido cortar árboles y plantas frutales, a menos que haya para ello una necesidad
muy urgente.
De
este modo y basándose en estas
características, el Islam crea
un sistema moral elevado,
gracias al cual la humanidad
podrá alcanzar todo su potencial. El Islam purifica el alma del egoísmo Individualista, de la tiranía, de la vanidad y de la indisciplina. Crea hombres piadosos y devotos a Dios, leales con sus ideales, cultos, llenos de bondad, generosidad y disciplina, que no se comprometen
con la falsedad.
El
Islam induce sentimientos
de responsabilidad moral y fomenta la capacidad de autocontrol. Genera solidaridad, hermandad, misericordia, simpatía, paz, desinterés, ecuanimidad y veracidad escrupulosa respecto a toda la creación y en todas las situaciones.
Nutre las nobles cualidades
de las que únicamente se puede
esperar el bien. Participa y coopera
en resolver los problemas económicos y políticos de la sociedad.
Y esta es sólo una parte de las ventajas de la
doctrina islámica.