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Marrakech se divide claramente
en dos ciudades diferentes: la Medina abrazada por una
muralla y la nueva ciudad, Gueliz. Gueliz ofrece todas
las posibilidades de una ciudad moderna.
Marrakech ha sido fundada en
una antigua población beréber que dominaba
el sur de Marruecos como centro de comercio y artesano.
Siendo una de las cuatro ciudades reales (Fes, Meknes,
Rabat y Marrakech), la ciudad ofrece muchos edificios
y monumentos que documentan su historia.
La Medina de Marrakech está
rodeada de un muro de adobe de 20 km de longitud de
un color rojizo-marrón que con el sol de la tarde
luce púrpura.
Un paseo por las murallas de la ciudad en carroza durante
la puesta del sol es una experiencia única.
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| Koutoubia |
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punto más alto de la silueta de la medina es el
minarete de la Koutoubia (mezquita de los libreros). El
minarete tiene 77 m de altura y por sus proporciones perfectas
es un ejemplo para otras construcciones de mezquitas.
La Koutoubia se ve desde lejos y sirve de punto de orientación. |
| Plaza
Djemma-el-Fna |
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La plaza Djemma-el-Fna es el
centro de la vida pública de Marrakech.
Es un espacio libre bastante grande entre el souk y
la Koutoubia, donde durante el día ilusionistas,
encantadores de serpientes, narradores de cuentos, vendedores
de zumos, grupos de música, vendedores de agua
y faquires entretienen a los espectadores, visitantes
y caminantes.
Allí es posible desde
sacarse una muela, conocer el porvenir, o hacerse un
tattoo de henna en el brazo.
Sobre
las cinco de la tarde este espectáculo cambia.
Desde todas las direcciones se acercan personas con
cocinas transportables, así como mesas, sillas
y toldos para montar restaurantes en la plaza, donde
se puede cenar de todo: couscous, pinchos, ensaladas,
sopas, tajines y mucho más.
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| Souk |
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En un laberinto de calles estrechas
y oscuras, a veces como túneles, a veces llenas
de rayos de sol, entrando por las grietas de los techos
de cañas se enhebran tienda al lado de tienda,
y uno se encuentra en un atmósfera llena de impresiones
sensoriales de todo tipo. Olores desconocidos y sorpresas
visuales a cada paso.
En un primer momento todo parece
caótico y desordenado, pero con el tiempo se
puede comprobar que el souk está dividido en
diferentes secciones: alimentación, tejidos,
cuero, madera, hierro etc... y en muchas ocasiones no
solo aparecen las tiendas sino también los correspondientes
talleres.
Se puede contemplar cómo
se adorna una caja de madera con marquetería,
o a un herrero dando forma a una reja, o a alguien que
cose un bolso de cuero. No es dificil en este ambiente
evocar tiempos pasados.
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| Menara |
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Menara es el nombre de las plantaciones
de olivos y árboles frutales en las afueras de
Marrakech. Las plantaciones se riegan con el agua de
una balsa enorme que aparece como un lago pintoresco
en el paisaje.
Ya en el siglo XII existían
los jardines de Menara que se ampliaron en el siglo
XIX. El Sultán Sidi Mohammed encargó la
construcción de un pabellón morisco con
un tejado cubierto de tejas verdes.
Si hoy en día un habitante
de Marrakech quiere disfrutar unas horas de la vida
campesina o pasárselo bien en un picnic debajo
de un olivo, llega en pocos minutos a los jardines de
Menara.
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