Revelación al Profeta Muhammad (BPD)
La primera revelación de Dios a través del ángel Gabriel
a Muhammad (BPD) fue la palabra 'Iqra' que quiere decir 'Lee,' en la Surah
96:1-5. Como él era analfabeto contestó: 'No puedo leer.' Esta primera
revelación fue profetizada en Isaías 29:12:
Y si se dará el libro al que no sabe leer, diciéndole:
Lee ahora esto, él dirá: No se leer.'
No cabe duda que este libro es el Corán y quien lo recibe
diciendo "No sé leer" es el Profeta Muhammad (BPD), conocido como
"el Profeta iletrado" ("An nabi al ummi"). Esta categoría
especial propia del Profeta Muhammad (BPD), es un distintivo que resalta el
valor del Corán y su carácter milagroso, el mayor de los milagros expuestos
jamás por un Profeta (P) : un milagro que aún se mantiene frente a nosotros,
para que lo podamos poner a prueba, examinar y corroborar su naturaleza Divina.
El orden de las revelaciones no es el mismo orden que
lleva la escritura del Corán. En otras palabras, la primera parte revelada no
está en la primera página y la última parte revelada no está en la última
página. Los motivos de esto son largo de explicar y no vienen a colación en
este trabajo. Mencionamos esto porque el hecho de que estas revelaciones
vinieran por etapas y fueran ordenadas de esta manera según las instrucciones
de Dios, fue mencionado también en Isaías 28: 10-11:
'Porque es precepto sobre precepto, mandato sobre
mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito
allá: Porque con gente de labios extraños, y en extraña lengua se hablará a este
pueblo.'
Otra lengua quiere aquí decir no en hebreo o arameo sino
en árabe. Los musulmanes de todo el mundo usan una lengua, el árabe, para
invocar a Dios, en sus plegarias, peregrinaje y en sus salutaciones entre
ellos. Esta unidad lingüística también fue profetizada, en Sofonías 3:9:
'Por entonces volveré yo a los pueblos un lenguaje puro,
para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que de un solo consentimiento
le sirvan.'
Los musulmanes invocamos a Dios en un lenguaje puro, el
árabe, que se conserva vivo y vigente, usando los mismos vocablos en que fue
revelado el Sagrado Corán. No debemos recurrir a ninguna lengua muerta o en
desuso, ni a adaptaciones locales, aunque esto no significa que no se pueda
rezar e invocar a Dios en el idioma que cada uno habla en el lugar donde
reside. Pero el lenguaje puro enseñado por Dios para que los creyentes Lo
invoquen sin duda que es el árabe, el lenguaje de la última revelación, el
Corán, el Libro transmitido por el último de los Enviados Celestiales, el gran Mensajero
del Islam, el Santo Profeta Muhammad (BPD).