DESCRIPCION DEL PROFETA MUHAMMAD (SAS)
Dios, Todopoderoso
y Exaltado, adorno al Profeta Muhammad (SAS) con Sus Luces
Divinas y Sus Modales . Luego agrego más diciéndole, " Ciertamente
eres de una naturaleza sublime" (Corán 68:4).
El Profeta
Muhammad (SAS) no era ni alto ni bajo
sino de una estatura media.
Sus hombros eran fornidos. Su color era claro, ni oscuro
ni blanco. Tenia una frente amplia con tupidas cejas, no conectadas, pero con una llama plateada
que brillaba en el medio de ellas.
Sus ojos eran grandes. Sus dientes eran muy
blancos como las perlas. Su
pelo no era ni enrulado ni lacio, sino que estaba en el medio.Su cuello era largo. Su pecho amplio, sin mucha carne. El
color de su pecho era claro, y entre su pecho y su ombligo había una
línea de pelo. No tenia otro pelo sobre su pecho que no fuese esa línea.
Sus hombros eran anchos y tenían
pelo. Sobre los hombros había
dos sellos de profecía. Todos sus compañeros
solían mirarlos.
El hombro derecho tenia un lunar negro y alrededor de el habia algunos pelos
gruesos como los pelos de un caballo. Sus antebrazos eran grandes, sus muñecas largas. Su palma era mas suave
que la seda. Cuando el ponia su mano sobre la cabeza de un niño o de un hombre,
un hermoso aroma a almizcle venia de el. Cuando el se movia una nube se movía con el la cual lo protegia del
calor del sol. Su sudor era como
perlas blancas y su aroma como almizcle y ámbar. Los Compañeros
dijeron que nunca habían visto
algo parecido.
El Profeta
Muhammad (SAS) solía bajar la cabeza en lugar de levantarla.Quien lo veía
de lejos se asombraba ante
el. Quien lo conoció en la intimidad lo amo. Era
el mas bello, tanto en su aspecto exterior como en su aspecto interior.
Amar ibn al-As dijo," Ninguno era más querido para mi que el Profeta Muhammad (SAS) , ni en mis
ojos había otro más glorioso
que él. Tan brillante era su gloria que nunca pude mirarle
el rostro por demasiado tiempo. Es asi, que si alguien me pidiera que lo describiera, no podría hacerlo, ya
que nunca pude fijar la vista en el por demasiado tiempo".
El Profeta
Muhammad (SAS) era el de más coraje
entre la gente, el más justo y el más generoso. Solía
caminar entre sus enemigos,
solo y sin custodia. No temió
a nada en este mundo. Era
el más modesto entre los
hombres, el más sincero y el más piadoso.
Nunca hablaba solo para pasar el rato, prefirio el silencio a la
palabra. Nunca mostró orgullo, aunque era el más elocuente disertante.
Dios dio al Profeta Muhammad (SAS) maestria en politica
y maestria en conducta privada.
Aunque no leía ni escribía,
Dios lo elevó
de la tierra de la ignorancia,
y le ensenó los mejores de los modales y lo mejor de la ética.
El era el más
gentil de los hombre, el más tolerante,
y el más misericordioso, como
Dios mismo lo llamo, " El más amable y el misericordioso" (Coran
9:128). Sonreía a todos
y a todos hacía bromas de manera
decente. Solo lloraba y a Dios pedía
perdon por su Comunidad. Estaba continuamente en un estado de contemplación y meditación. A menudo
solía sentarse
y recordar a Dios recitando dhikr. Solía caminar
con la viuda y el huerfano.
Se mostraba humilde ante los incredulos, deseando que se convirtieran en creyentes. Una vez alguien le pidió que rezara a Dios para que maldiga a los incredulos. El respondió, " No fui enviado como
maldición sino como misericordia.
Rezaré para que sean
guiados porque ellos no saben".
Convoco a todos hacia Dios. Nunca
humillo al pobre. Nunca temio a
rey alguno. Siempre eligio el camino menos complicado
segun la voluntad de Dios (Coran2:185,20:2). Se reía sin hacer sonido,nunca lo
hacía en voz alta. Siempre
decia, " Sirve a tu
gente". Solía ordenar sus cabras, servir a su familia,
emparchar su ropa. Caminaba descalzo para visitar a los pobres,
aunque estos fuesen incrédulos o hipocritas. Visitaba las tumbas de los creyentes
y los saludaba. Se entreno con la espada, el arco y
la flecha, andaba a caballo, en camello y burro. Comía
con los pobres. Siempre aceptaba los regalos agradecido,
aunque fuese una cucharada de yogurt y premiaba por ello. Nunca
se alimento de la caridad,
sino que inmediatamente la pasaba
a los pobres. Nunca se guardo un dinar o un
dirham en su casa, si no fuese para darselo a los pobres.
Nunca volvia a su casa hasta haber gastado
en caridad todo lo que Dios le habia dado.
Era muy bueno con su familia y sus
amigos. Alentaba a sus amigos para que caminaran frente a él y caminando él detrás. Decía,
" Que a mis espaldas caminen
los ángeles". Su companerismo era el companerismo de la paciencia y la
modestia. El que discutía con él veía
paciencia en él. No respondía a aquellos que lo insultaban. Nunca se volvió contra alguien con ira y jamás usó mal lenguaje.
Nunca se enojó por si mismo, sino solo se enojaba por su Señor. Solía
comer con sus sirvientes. Nunca golpió a nadie con su mano. Nunca castigó por
un error, siempre perdonó. Su siervo Anas dijo, " En toda mi vida, jamás el me questionó,'
por que hiciste esto, o por que no hiciste aquello'".
LA
VESTIMENTA DEL SANTO PROFETA
Utilizaba lo que encontraba, sea de algodón o de lana,
pero en general usaba prendas de algodón. Le gustaba
la ropa verde. Abu Hurayra dice,
" Lucia camisas holgadas,
capas, turbante y manto. Usaba el turbante con un velo para el rostro y con la punta suelta. Faja
en la cintura, y túnica ". Jabir ibn Samurah dice " Vi al Profera en una noche de luna llena.
Tenía una
capa roja sobre su cuerpo.
Miré atentamente hacia él y
luego hacia la luna. Seguramente, era más hermoso que la luna misma. Solía
usar un turbante blanco, uno negro
y a veces uno rojo. Solía
dejar una tira en la parte trasera de su turbante. Imam
Tabari dijo, " Tenía un turbante de siete brazos de largo". Tenía un turbante
llamado ' las nubes' que le
regalo Alí
. Usaba un anillo de
plata en la mano derecha grabado con las palabras
'Muhammadun Rasul Allah'. Usaba medias de cuero en sus
pies. Le gustaban los perfumes y los aromas agradables.
Nunca buscó la facilidad y la comodidad. Nunca fue dueno
siquiera de una cama ya que el deseaba hacer su hogar en el otro mundo. Su colchon estaba hecho de hojas de arbol. Tenía
una gran capa que solía poner
sobre el piso, sobre la cual
se sentaba. A veces dormía sobre una
estera de junco o directamente sobre el suelo.